ley de segunda oportunidad

Pros y contras de la Ley de Segunda Oportunidad

El concurso de acreedores, popularmente conocido como segunda oportunidad, se trata de un mecanismo judicial que permite hacer frente a una situación de insolvencia del deudor, que en el artículo de hoy se trata de una persona física y no una empresa. Veamos los pros y contras de la Ley de Segunda Oportunidad en este caso.

El concurso puede ser de dos modalidades: 

  • Mediante convenio o plan de pagos

Este supuesto consiste en la no realización de los bienes que tengamos, por ser el valor de estos superior a las deudas acumuladas. Para ello, realizaremos un plan de quitas y esperas para hacer frente a las deudas contraídas, pero bajo el beneficio de que, estando en concurso, las ejecuciones, embargos y pago de las deudas se paralizan y se deja de devengar intereses. Por lo que, continuaremos con nuestra actividad y nuestros activos no se venderán siempre y cuando cumplamos este convenio. 

En RG Abogados también podemos ayudarle en la defensa frente a demandas de bancos o acreedores, en reestructuración de deuda.

  • Liquidación

Consiste en proceder a la venta de los bienes que tengamos a nuestro nombre, siendo el valor de ellos insuficiente para cubrir las deudas acumuladas. Sería la opción residual a la vista anteriormente. Es la que vamos a analizar, donde sí que se realiza la venta de todos los bienes que tenga la persona que ha instado el concurso, contando también con los beneficios del concurso descritos anteriormente. 

Procedimiento para instar concurso

La solicitud de concurso se ha de presentar ante el Juzgado de lo Mercantil competente. Además de esta solicitud que tiene forma de demanda, debemos aportar la siguiente documentación:

  • Memoria económica: esta memoria consiste en explicar el transcurso económico financiero que se ha tenido durante los últimos años, explicando hechos relevantes que han contribuido a la situación de endeudamiento, por ejemplo, las adquisiciones que se han hecho, los pagos que se han realizado, las deudas que se han contraído, decisiones que se han tomado que han influido en la situación actual, etc. 
  • Inventario de bienes y derechos: en este documento tenemos que detallar todos los activos que tengamos a nuestro nombre e indicar si se encuentran libres de cargas, a qué título se dispone de ellos, el valor aproximado que pueden tener, etc. 
  • Listado de acreedores: en el listado de acreedores se indican todas las personas físicas o jurídicas a las que debemos dinero. En ella hemos de indicar el importe y los datos del acreedor, y especificar el tipo de crédito que tienen para poder clasificarlo.

 

Una vez presentada la solicitud y toda la documentación, como nos hallamos ante un concurso de acreedores mediante liquidación, debemos proceder a la venta de los activos que se han descrito en el inventario aportado para que, con el dinero obtenido de su realización, podamos pagar a los acreedores. 

Liquidación de los bienes

Cuando hablamos de los pros y contras de la Ley de Segunda Oportunidad, hemos de referirnos a la venta de todos los activos de los que disponga el deudor, lo que muchas dudas nos puede plantear, como por ejemplo qué pasa con el domicilio familiar. 

En este caso, para determinar si se vende o no el domicilio familiar debemos comprobar si se encuentra gravado por un crédito hipotecario o se encuentra libre. El supuesto habitual es que tengamos una hipoteca que grave el inmueble.  Bien, pues para decidir sobre su realización hemos de mirar el valor de la hipoteca. 

En caso de que el valor de la casa sea superior al de la hipoteca, SÍ que puede procederse a su venta para saldar esta deuda bancaria. Y con el remanente se van a cubrir otras deudas. Pero en el caso contrario, como de la venta del inmueble no obtendríamos dinero suficiente para hacer frente a la deuda hipotecaria, no se procedería a la venta de la casa. 

Pago de deudas

También dentro de los pros y contras de la Ley de Segunda Oportunidad, como ya hemos anticipado, la liquidación supone la venta de los bienes para el pago de los acreedores con el dinero líquido que se obtenga. Pero ¿en qué orden y a quién pagamos primero?

Esto se decide mediante unos criterios de clasificación de bienes. 

  1. En primer lugar, tienen prioridad los créditos contra la masa, que incluyen los pagos de salarios y los créditos por asistencia y representación o los servicios del administrador concursal.
  2. En segundo lugar, se satisfacen los créditos privilegiados, que pueden ser especiales como por ejemplo las hipotecas o generales como retenciones tributarias o cuotas de la Seguridad Social. 
  3. En tercer lugar, se paga a los acreedores con créditos ordinarios de forma prorrateada y suelen ser los no clasificados anteriormente, que no disponen de garantía. 
  4. Por último, se encuentran los créditos subordinados, que se componen de créditos que se han comunicado de forma extemporánea, créditos que se encuentran subordinados a otros, multas, etc. Son los últimos en satisfacerse. 

Exoneración del pasivo insatisfecho

La Ley Concursal previene que, una vez hemos repartido todo el líquido obtenido de las ventas, es muy posible que todavía queden deudas pendientes. 

Uno de los pros más importantes del concurso de acreedores es que se nos va a exonerar del pago de las obligaciones pendientes por el hecho de que ya no disponemos de más bienes que realizar y, por lo tanto, nos hemos quedado sin nada con lo que pagar. 

Sobre los créditos con privilegio general de derecho público (esto es Hacienda o Seguridad Social) es importante conocer que el artículo 489 de la Ley Concursal permite exonerar un máximo de 10.000 euros, donde los primeros 5.000 se exoneran de forma íntegra y los restantes en su mitad siempre y cuando sea la primera vez que hayamos instado el concurso. 

Estas reglas se aplican al importe de la deuda que tengamos con cada organismo de forma independiente.  Por lo tanto, es importante saber que cabe la posibilidad de no quedar liberados por completo del pasivo insatisfecho. 

Ahora que ya hemos visto los pros y contras de la Ley de Segunda Oportunidad, no dude en contactar con nuestros especialistas en derecho concursal. Si usted se encuentra en una situación de insolvencia y desea tramitar su solicitud de concurso, en RG Abogados estaremos encantados de ayudarle. 

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