responsabilidad civil del abogado

La responsabilidad civil del abogado por mala praxis

La relación abogado-cliente es fundamental que se base en la confianza. Para ello, el cliente debe confiar en que la persona que le está asesorando es experta en derecho y conoce lo que le conviene para sus intereses.

Por su parte, el deber del abogado es escoger la mejor estrategia procesal para defender los intereses de su cliente, pero el cliente no tiene la obligación de soportar el daño que se le produzca como consecuencia de una mala praxis.

Aquí es donde entra en juego la responsabilidad civil del abogado por mala praxis como profesional.

Relación entre abogado y el cliente

En primer lugar cabe mencionar que el contrato que une al cliente con el abogado es de arrendamiento de servicios, en virtud de lo cual podemos decir que a lo que se compromete el abogado es a utilizar los medios correctos a su alcance, pero en ningún caso a conseguir un resultado exitoso en su trabajo (obligación de medios, no de resultado).

Esto se debe a que la decisión final la van a tener los Jueces y Tribunales, por lo que el abogado no nos puede asegurar que vaya a ganar un caso, ni que vaya a obtener cierta resolución a favor del cliente. Se permite hacer previsiones, estimaciones o estudios de viabilidad, pero no en pocas ocasiones se puede asegurar un resultado final.

El abogado tiene que informar al cliente de los posibles escenarios futuros de sus actuaciones, los pasos que ha realizado, las respuestas que obtiene del juzgado; pero debe emplear los medios necesarios a su alcance para la defensa de su cliente. Normalmente, el cliente no puede exigirle que emplee unos medios u otros, y si se produce un cese en la confianza hacia su letrado, lo que debe hacer es romper la relación y pedirle que abandone el asunto.

Por otro lado, si el cliente deposita esta confianza y el abogado toma una decisión negligente, de acuerdo con las circunstancias, aquí es donde entra en juego su responsabilidad como profesional, lo que se conoce como responsabilidad civil del abogado por mala praxis.

Requisitos para la responsabilidad civil del abogado

La responsabilidad civil de los letrados se regula en los artículos 442 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y 79 y 80 del Estatuto general de la Abogacía. Estos artículos, de forma sintetizada nos dicen que en caso de que el letrado actúe negligentemente o incumpla sus deberes u obligaciones puede incurrir en responsabilidad civil.

En estos casos la carga de la prueba la tiene el cliente, que deberá probar que su letrado actuó mal y que esta actuación es causa directa de un perjuicio que haya debido soportar. Por lo tanto, si no hay causalidad directa entre la conducta del abogado, o si no se ha sufrido un daño, no se incurre en responsabilidad.

Se considera que los letrados, por ser profesionales del derecho, deben ir en contra de su lex artis para tener un comportamiento negligente. La lex artis es todo el conjunto de normas que regulan la actividad profesional de la abogacía.

Juicio de probabilidad y exoneración de responsabilidad

Hay casos en los que el abogado puede exonerarse de responsabilidad ante una reclamación de un cliente: esto ocurre si, al realizar un juicio de probabilidad, donde se analizan las pretensiones del cliente y la probabilidad real que había de que prosperaran, se llega a la conclusión de que la actuación del abogado no ha influido en el resultado negativo obtenido. Este punto es clave y fundamental para la determinación de la responsabilidad, y muchas veces es la clave para que un profesional se vea exonerado de responsabilidad.

Esto se basa en el argumento de que, aunque el abogado hubiese actuado correctamente, la pretensión no hubiese sido fructífera, por lo que no se hubiese obtenido un resultado distinto o más favorable y nada hubiese cambiado. Esto es lo que se llama pérdida de oportunidad y se da cuando, al privar al cliente de una actuación concreta, se concluye que sí hubiese cambiado la situación con una correcta actuación del letrado.

Algunos de los ejemplos por los que la jurisprudencia en esta materia ha condenado a letrados son:

  • No proponer en forma una prueba pericial
  • No formular un recurso de apelación
  • No solicitar una anotación preventiva de la demanda

 

Pero como ya hemos dicho, no podemos realizar un listado de supuestos, porque hay que analizar la pérdida de oportunidad real y hacer un juicio de probabilidad con las circunstancias específicas de cada caso.

Por último, cabe destacar que el abogado no únicamente puede incurrir en responsabilidad civil, sino que, en casos más graves también puede llegar a tener responsabilidad penal por la comisión de algún delito relacionado con el ejercicio de su profesión como, por ejemplo, la incomparecencia injustificada en una causa criminal, delitos de obstrucción a la justicia, revelación de secretos, abuso de poder o prácticas desleales.

Si desea más información o quiere que analicemos su caso concreto póngase en contacto con nosotros. ¡En RG Abogados somos especialistas en derecho civil y derecho penal!

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